Discurso de Graduación 2021

Irune Toro (2º A Bachillerato)

Silvia Alfageme (2º B Bachillerato)


En primer lugar, buenas tardes Madre Benita y Mª Eugenia. Buenas tardes comunidad religiosa y educativa. Buenas tardes a todos los compañeros de 2º de Bachillerato y familias que hoy desde casa nos acompañan.

Hace muchos años, incluso para algunos de nosotros toda una vida, llegamos al colegio de la mano de nuestros padres y sin saber casi nada, y poco a poco, aquí, en este Colegio que ya es nuestro, fueron enseñándonos todo lo que teníamos que aprender.

Ahora ha llegado el momento que todos esperamos pero que nadie quiere que ocurra en realidad. Es el día en el que por fin decimos adiós a una etapa que nos ha ido preparando para lo que nos espera al otro lado de las puertas de este Colegio que tantas veces hemos cruzado.

No ha sido un camino ni corto ni fácil. Para la mayoría de nosotros, han sido 15 años de risas y llantos, de esfuerzo y diversión, de aprendizaje y enseñanza, de momentos buenos y malos, que nos vienen a la cabeza cuando nos ponemos a pensar en todo lo vivido. Son todos los momentos que hemos creado juntos y que han hecho de cada día, uno diferente. Ha sido un tiempo que, sin duda, nunca vamos a olvidar.

Hay muchas cosas sobre las que podríamos hablar… Ni siquiera en una hora nos daría tiempo a contar esos momentos y recuerdos que hemos ido creando a lo largo de los últimos 15 años. Todos nos acordamos de aquellos primeros años en donde lo más importante para nosotros era aprender a leer y escribir nuestro nombre para poder llegar a casa y enseñárselo a nuestros padres. Poco a poco fuimos creciendo y viviendo nuevas aventuras: esas excursiones a Micrópolix en las que nosotros soñábamos y jugábamos a practicar una profesión. O esa excursión en la que podíamos escalar a lo más alto de una pared sin tener miedo a caernos. Y ahora, qué rápido ha transcurrido el tiempo, esos niños que jugábamos a ser bomberos, ingenieros, médicos, abogados o periodistas, estamos dando el primer paso para serlo de verdad, para escalar la pared de nuestro futuro.

En infantil y primaria se disfrutaba jugando y veíamos a nuestros profes como ídolos y modelos a seguir. Llegó después la etapa de secundaria y tuvimos que adaptarnos a todos los cambios que llegaron: nuevos horarios, nuevos compañeros y nuevas asignaturas que ya podíamos elegir para poder ir trazando nuestro futuro.

Y por fin ya llegamos a Bachillerato, esa etapa que hoy terminamos y que sin duda ha sido la más intensa de todas. Empezamos con miedo pero también con ganas de superarlo todo. No solo nos esperaban exámenes, sino muchas cosas buenas: el pregón, el viaje a Italia, la confirmación… En este último tramo hemos aprendido lo que significa verdaderamente ser una familia y que aunque las cosas se pongan feas, como lo sufrido por esta pandemia, nosotros sabemos que debemos seguir adelante.

Desde que llevábamos baby hemos ido aprendiendo el valor del esfuerzo, el trabajo en equipo, en definitiva, y con palabras de Madre Carmen, el trabajo bien hecho: “haz lo que haces, hazlo bien, hazlo por Dios”. Por eso siempre estaremos agradecidos a todos los que nos han acompañado durante todos estos años:

  • A las madres concepcionistas que como madres nos han estado cuidando y protegiendo con el velo del amor y con la oración.
  • A todo el claustro de profesores, tanto a los presentes como a los que estáis siguiendo esta celebración online. Habéis luchado por sacar lo mejor de cada uno de nosotros incluso cuando éramos incapaces de levantarnos. Siempre nos han acompañado con su sonrisa y su forma de educar. Especialmente queremos agradecer la labor de los profesores de este último año y a nuestras tutoras, Concha, Yolanda y M Mercedes que han estado a nuestro lado en los momentos más duros.
  • También nuestro agradecimiento a esas personas, que, aunque no estén en clase con nosotros, son una parte esencial de esta gran familia: el personal de limpieza, de comedor, de enfermería, de secretaria, de administración y de mantenimiento.
  • Y un millón de gracias a nuestros, padres que aunque no estén físicamente aquí, siempre nos brindan un amor y un apoyo incondicional. Ellos caminan a nuestro lado en toda esta gran aventura que es nuestra vida.

No se nos olvide lo mejor: somos una promoción privilegiada porque nos graduamos en un año muy especial. Para muchos este es el año de la pandemia, de las vacunas, de las elecciones, de la Eurocopa y de los esperados Juegos Olímpicos. Pero para nosotros es el año en el que todos podemos celebrar los 125 años de la fundación de este gran Colegio. Gracias Madre Carmen porque sin ti no estaríamos aquí juntos.

Hoy se han cambiado los papeles, de aquel día en el que llegábamos de la mano de nuestros padres, llorando porque no queríamos quedarnos, a hoy, también llorando porque en realidad no queremos irnos y enfrentarnos a lo que verdaderamente nos está esperando fuera.

Pero hoy no es momento de lágrimas ni de decir adiós, sino hasta luego: hasta luego a estos pasillos que durante tantos años nos han acogido,


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